¿Cómo hago para no pecar si siempre hay “pecados” en la casa?

 

Recuerdo ver episodios de  90210 Beverly Hills (a escondidas porque mis hermanas no me dejaban verlo jeje)  y ver que los chicos cool sacaban helados de la refrigeradora,  galletas de las gavetas y yo decía  ¡QUE DICHOSOS!  En mi casa nunca hubo de esas cosas cuando éramos chiquitillos, solo cuando íbamos a fiestas, un paseo o  cuando mi abuelita me daba unas monedas junto con un beso y me decía ¨tome mi amor pa que se compre un heladito¨.

 

Siempre llevé mis propias meriendas al cole, en los recreos Sharon siempre con una tacita con frutas, y en cole Técnico siempre llevaba termo con mi almuerzo, al que le decían LA BASUCA porque era el más grande jeje  (siempre COMELONA).

 

Ya adulta y viviendo con mis viejos, me compraba mis gustos, tanto como mi pan integral, mi yogurt,  también mis gustos dulces  pero nuevamente, era para comerlos en el momento muchas de las cuales eran atracones, por ende NO QUEDABA NADA para el otro día.

 

En Mayo empiezo la nueva etapa de vivir con mi novio, y ¿adivinen qué? Desde entonces no faltan los chips en el Depa… cha cha chan ahora si…ahora sí que me la pusieron difícil.

 

Mi novio AMA los chips… él come todos los días un poquito, y le gusta siempre tener en la casa…. osea todos los días abro la alacena y veo una bolsa de ¨paquetillos¨ cómo les dice mami jeje, por esto quise hacer este post, porque sé que muchas personas pasan por lo mismo, ¨yo quiero comer sano pero mi novio manda a traer pizza ¨ ¨yo quiero comer más vegetales pero mi esposo solo cocina harinas¨  ¨yo quiero dejar los dulces pero mis papás siempre compran helados ¨

 

¿Cómo tener éxito en comer saludable si cuando abrimos la refri o la alacena, vemos cosas que nos tientan?

 

Los entiendo perfectamente, les cuento que he vivido varias etapas.

 

Etapa  #1  ¨qué rico todo ¨: pasaba picando, especialmente cuando llegaba del trabajo, me ponía a cocinar, y pasaba picando chips, me sabían A GLORIA.

Etapa  #2  ¨ qué madre, no tuve que comer tanto de eso ¨: empecé con inflamación, acné, y creo que aumenté un toque de peso (ya que le agrego que me fui de vacaciones, las noches de pelis con cosas de picar y demás, ¡fue un fiestón!).

Etapa  #3:    NECESITO PARAR.

 

Estoy en la etapa #3, en la que ya mi cuerpo dice NO MÁS.

 

Te voy a compartir los 4 pasos que sigo para enfrentar esta realidad:

 

1.     No puedo prohibirle a mi pareja que compre esas cosas, mi objetivo y decisión de comer sano no puede depender de las compras  y preferencias de otras personas.

 

2.     Tengo que hacer las paces con eso, aceptarlo y perdonarme, dejarlo ir, no es bueno para mí andarlo cargando y sentir presión cada vez que llego al depa.

 

3.     Cada día recuerdo mi intención: ¿para qué quiero comer sano? ¿puedo comer una porción pequeña o voy a comer en exceso? ¿va esto de acuerdo con mis metas?  entonces hablo con migo misma, y me doy cuenta que talvez no quiero eso, que era pura  ¨gula¨ y que prefiero mejor hacer una merienda más nutritiva y satisfactoria. Me tomo mi tiempo para elegir qué es lo mejor para mí.

 

4.     Y sorry pero si se ocupa: ¨ Tough Love ¨: ¿para qué comerme esta cochinada?  Si talvez ayer celebré un cumpleaños y comí queque, y mañana tengo una salida del brete en donde voy a comer alitas….  ¿me explico? Me doy cuenta que estoy abusando de cosas que no va de acuerdo con mis objetivos, entonces me digo: ¨ no quiero abusar, mejor como algo mejor y mañana salgo tranquila¨, No es el peco y empato, sino más bien identificar cuando quiero dar  ¨rienda suelta¨ a todo lo que me quiero comer y cuando es realmente DESEO y ganas de comer algo así.

 

No se han acabo las noches de pelis, la cerveza del viernes no me falta, siguen los chips en la alacena, la diferencia ahora es la manera en que YO REACCIONO cuando me entra el antojo, no quiero que me controle, ni enojarme con mi pareja, prefiero elegir lo que mi cuerpo ,mente y alma me piden.

 

Esos pequeños momentos para estar presente y escucharme  me han dado tranquilidad para tomar la decisión que yo quiero, en lo personal no imagino mi vida sin chips jeje, me encantan, pero no les doy el poder de que tomen el control de mi estado de ánimo, al contrario, sé que van a seguir en mis días porque vivo con un Chip Lover, jeje pero elijo que mi relación con ellas sea sana y de larguito.

 

Durante muchos años tuve una relación de amor-odio con mi alimentación, pero hace tiempo decidí que quería que fuera distinta, y parte del cambio ha sido escuchar a mi cuerpo y ha marcado LA diferencia.

 

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Sharon Chinchilla

Sharon Chinchilla es una Health Coach basada en Costa Rica. Sharon es graduada de una de las más prestigiosas academias de health coaching del mundo.